Desde las altas montañas nevadas del extremo norte hasta las playas soleadas del sofocante sur, los espectaculares paisajes de la India son impresionantes. El viajero tiene que prepararse para emprender una de las expediciones culinarias más insólitas del planeta, que conducirá por un delicioso y variado repertorio de viandas fritas, hervidas, salteadas y asadas.
La India fascina por su mágica mezcla de paisajes y tradiciones culturales. Un viaje por este país embriagador perdurará en el recuerdo hasta mucho después de haber perdido de vista sus costas.
Antes de coger el avión a la India
La India a es uno de los 49 países que componen el continente asiático. Está situado en la zona sur y limitado, a su vez, con el Océano Índico al sur, el Mar Arábico al oeste y el golfo de Bengala al este. La India también limita con Pakistán al oeste, con Chinan Nepal y Bután al norte y al este con Bangladés y Birmania. Nueva Delhi es la capital de este país que cuenta con casi 1325 millones de habitantes, esta cifra la convierte en el segundo país más poblado del mundo, superado únicamente por China.
El idioma oficial de la India son el hindi y el inglés; mientras que la moneda que usan los hindúes para pagar es la Rupia india (INR), cuya conversión en euros es de 0,013 €.
Cuándo viajar a la India
La mejor época para viajar a la India es cuando tiene lugar la estación seca, es decir, los meses entre noviembre y marzo. El norte de la India, donde se encuentran Delhi y Agra, tiene un clima muy bueno en esta época y el centro del país también disfruta de un tiempo agradable. En el sur de la India, donde siempre hace calor, sobre todo entre mayo y junio; lo mejor es esperar a enero, febrero y marzo para visitarlo. Por su parte, la mejor época para disfrutar de las montañas del Himalaya son los meses de agosto y septiembre.
Qué ver en la India
Taj Mahal: construido entre 1632 y 1653 en la ciudad de Agra, a orillas del río Yahuma, por el emperador musulmán Shah Jahan en honor a su esposa, Mumtaz Mahal. Este templo se considera el más bello ejemplo de la arquitectura mongola, donde se combinan el estilo de la arquitectura islámica, persa, india e incluso la turca. Aunque el mausoleo cubierto por una cúpula de mármol blanco es la zon más conocida, realmente este templo es un conjunto amurallado que ocupa 17 hectáreas y también incluye una gran mezquita, casa de invitados y los jardines.
Hampi: en su día este lugar albergó Vijayanagar, la capital del imperio hindú. Ahora encontramos las espectaculares ruinas que dejan entre ver tiempos pasado de gloria. Todo ello rodeado por un impresionante paisaje.
Himalaya: esta es la cordillera más alta del mundo y la frontera norte y noroeste de la India. Aquí impera la religión budista tibetana y los monasterios emergen a los pies de las imponentes montañas.
Bombay: llama la atención por la variedad de estilos arquitectónicos de sus edificios, donde el art déco y los rascacielos se mezclan con las construcciones victorianas.
Delhi: la capital de la India tiene como principal reclamo turístico las ruinas de siete ciudades históricas. En esta ciudad encontramos también una de las mayores mezquitas de la India, la Jama Masjid. Otra visita obligada es el Fuerte rojo de Delhi, un antiguo palacio construido en piedra rojiza; y el bazar Chandni Chowk.
Playas de Gao: un paraíso tropical rodeado de palmeras.
Templo Dorado de Amritsar: un templo sij ubicado en la localidad de Amritsar. Lugar de peregrinación para los sijs que lo visitan al menos una vez al año. El templo está chapado en oro, de ahí su nombre, y dispone de una espectacular cúpula con forma de loto.

