NAVEGAR POR UNA LAGUNA
Una excursión privada en barco permite descubrir los diferentes colores del agua, detenerse en pequeños motus y acceder a lugares que no pueden alcanzarse desde tierra.
En algunas islas es posible navegar en una piragua polinesia tradicional, una experiencia que conecta el viaje con la extraordinaria historia marítima de los pueblos del Pacífico.
DORMIR SOBRE EL AGUA
Los bungalows construidos sobre la laguna se han convertido en uno de los símbolos de la Polinesia Francesa. Muchos cuentan con acceso directo al mar, terrazas privadas y paneles de cristal desde los que observar la vida marina.
No obstante, no siempre son la única ni la mejor elección. En determinadas islas, una villa frente a la playa o un pequeño hotel de carácter local puede ofrecer mayor privacidad, mejor espacio y una experiencia más auténtica.
DESCUBRIR LA CULTURA MA’OHI
La cultura polinesia sigue presente en la danza, la música, la navegación, los tatuajes, la artesanía y las ceremonias tradicionales.
Visitar un marae, asistir a una demostración de danza, conocer a un artesano local o navegar en una embarcación tradicional ayuda a comprender que estas islas son mucho más que un paisaje de playa.
EXPLORAR SUS FONDOS MARINOS
Las lagunas y arrecifes de la Polinesia Francesa albergan tortugas, rayas, tiburones de arrecife, mantas, delfines y una enorme variedad de peces tropicales.
Las actividades pueden adaptarse a todos los niveles, desde una sencilla salida de snorkel hasta inmersiones en los pasos oceánicos de Rangiroa o Fakarava.
CONOCER LAS PLANTACIONES DE VAINILLA Y LAS GRANJAS DE PERLAS
La vainilla de Tahití es uno de los productos más apreciados de estas islas. En Taha’a se pueden visitar pequeñas explotaciones familiares y conocer el delicado proceso de polinización y secado de sus vainas.
Las perlas cultivadas también forman parte de la identidad del destino. Algunas granjas permiten descubrir cómo se desarrollan las célebres perlas de Tahití y por qué cada una presenta un color y unos reflejos diferentes.
PROBAR LA GASTRONOMÍA POLINESIA
La cocina local combina productos del océano, frutas tropicales, tubérculos y técnicas tradicionales con una clara influencia francesa.
Uno de sus platos más representativos es el poisson cru, pescado marinado con lima y leche de coco. También destacan el atún, el mahi-mahi, el fruto del árbol del pan, la vainilla, la piña de Moorea y las preparaciones cocinadas lentamente en hornos de tierra.
CONTEMPLAR EL PACÍFICO DESDE EL AIRE
Sobrevolar Bora Bora, Moorea o los atolones de las Tuamotu permite comprender la verdadera dimensión del paisaje. Desde el aire se distinguen claramente los arrecifes, los pasos oceánicos y las diferentes profundidades de las lagunas.
Es una experiencia especialmente recomendable para quienes desean disfrutar de una perspectiva completamente distinta de las islas.