Viajar a Laos

Ciudades antiguas repletas de templos y monjes budistas,  junto con los maravillosos tesoros naturales y la oportunidad de vivir experiencias inolvidables como dormir en la copa de un árbol es buena parte de lo que puedes esperar de tu viaje a Laos.

Antes de coger el avión a Laos

Laos es uno de los cuarenta y nueve países que componen el continente asiático. Ubicada en la subregión del Sudeste Asiático, este país limita al noroeste con el río Mekong que lo separa de Birmania, al norte con China, al este con Vietnam, al sur con Camboya y al oeste con Tailandia.

 Vientián es la capital de este país que cuenta con casi 7 millones de habitantes que hablan lao y francés, los idiomas oficiales de Laos. El Kip (LAK) es la moneda que usan los locales para pagar y su conversión en euros es de 0,0001 €.

Cuándo viajar a Laos

El clima es tropical, de modo que las temperaturas se mantienen cálidas durante todo el año. En Laos hay una época lluviosa de mayo a noviembre y otra seca de diciembre a abril.

La mejor época para viajar a Laos es durante enero cuando corre la brisa fresca y la región del sur no es tan calurosa. Octubre cuando el tiempo es fresco y se celebra la luna llena con fiestas y regatas o los meses de noviembre y diciembre, con los festivales del Bun Pha That y temperaturas más frescas que el resto del año.

Qué ver en Laos

Luang Prabang: una ciudad llena de historia tranquila y con más de una treintena de templos dorados budistas por los que cada día se pasean un ejército de monjes con la cabeza rapada y túnicas color  naranja.

Si Phan Don: un conjunto de islas a orillas del río Mekong donde pasar largas horas tomando el sol sobre una hamaca y relajarse. Las más turística son: la isla Khong, Det y Khon.

Cueva de Tham Kong: atravesar en canoa esta cueva que cuenta con un recorrido de 7,5 km y navegar por los remotos parajes de la provincia de Khammuan, es una de las experiencias ineludibles dentro de tu  viaje a Laos.

Gibbon Experience en Huay Xai: en el norte del país encontramos otra gran experiencia para los viajeros. Descarga adrenalina practicando senderismo o tirolina sobre el bosque y déjate guiar por los cazadores furtivos reconvertidos en guardabosques, pasarás la noche más alucinante de tu vida durmiendo en una casa situada sobre la copa de un árbol. En la Reserva Natural de Bokeo se encuentra el gibón de cresta negra y el tigre asiático en su hábitat natural, una de las joyas naturales de Laos.